Leer en el baño
Ya hemos señalado que el tema de los lugares de la lectura, el del baño es habitual, nos interesa.
Este interés aumenta hoy al leer, por ejemplo, en la mesa de trabajo no en el baño, el siguiente texto: En como una novela, Daniel Pennac es implacable en la observación de que nadie nos dará jamás tiempo para leer; de que la regla es, más bien, leer cuando se pueda y en el sitio que se pueda. La vida se convierte así “en un obstáculo permanente para la lectura”, pero ningún jefe, ningún patrón, ninguna institución, ninguna empresa llegan a pensar que las personas necesitan tiempo para leer. Y en caso de haberlo llegado a pensar, seguramente dirán que cada quien saque ese tiempo de donde pueda, pero menos del tiempo laboral….. (Juan Domingo Argüelles; Ustedes que leen; Océano; pag. 40)

Tú ¿cómo lo ves?
Filed under: 3.3.3. Lectura y baño on Febrero 28th, 2007
Hombre, yo en este asunto… veo mejor Spiderman que 1984, la verdad. Como que catalizan mejor, vaya.
Soy una convencida de que no existe mejor lugar para concentrarse.
Aunque los especialistas en vías digestivas no aconsejan esta actividad en el baño porque según ellos “distrae” de la actividad principal.
Yo leo allí hasta la Biblia… y no creo que Dios se sienta ofendido por eso.
Leo en el mismo sofa de mi salón o en la playa, pero siempre, siempre, descalza. No puedo leer ni con los zapatos o zapatillas puestas. Ni con maquillaje en la cara. Así que descalza y sin maquillaje.