Compartiendo lecturas

- URL. http://compartiendolecturas.blogspot.com / http://compartiendolecturas-chicos.blogspot.com
Biblioteca Popular Sarmiento – San Martín 1589 – Ushuaia- Tierra del Fuego
E-mail: fernabriz@hotmail.com
Espacios de encuentro físicos y virtuales para la lectura
Autor: Fernanda Rodriguez Briz
La Biblioteca Popular Sarmiento de Ushuaia ha venido sosteniendo desde que asumió la actual Comisión Directiva la compra sistemática, en forma mensual, de gran cantidad de material bibliográfico, en especial obras literarias, novedades editoriales sumamente atractivas para el lector. Sin embargo no deseábamos que en la provisión de material se agotara nuestra labor para con los lectores. Buscábamos también generar espacios donde pudieran compartir ese goce personal e íntimo de la lectura, es decir compartir “sus propias lecturas”, sus miradas particulares sobre los textos leídos.
Frecuentemente ocurre que los lectores después de haber disfrutado la lectura queremos compartir ese goce con otros. Toda esa enorme energía que nos estremece mientras aún estamos cerrando el libro necesita ser compartida. Como toda afición, el poder compartir la experiencia es sin duda un elemento de gran peso que fortalece y retroalimenta esta afición misma. Sin embargo, es poco frecuente encontrar espacios adecuados para ello. Sencillamente no existen.
Y así, por no haber hallado con quién o dónde compartirlo, es que ese entusiasmo finalmente se desvanece. La “experiencia” que nos haya dejado la lectura, única e intransferible, muere en nosotros, no alimenta a nadie ni nos enriquecemos con la “devolución” de visiones diferentes. Abrir y gestionar esos espacios de encuentro, sean físicos o virtuales debía ser parte del trabajo de la Biblioteca. Si no es desde allí, ¿de quién esperarlos?
Conscientes de esta falta de espacios a donde invitar a los lectores, pero también de las posibilidades que nos brindaba la tecnología, propusimos una oferta virtual que consta de dos blogs: “Compartiendo Lecturas” y “Compartiendo Lecturas con los chicos”, éste último destinado al público infantil, juvenil. A decir verdad, la gente fue quien creó este segundo espacio. Apenas creado el blog “para grandes” la demanda y la colaboración espontánea lo reclamaron.
Creemos que la intención fue bien expresada en el nombre que le hemos dado al Proyecto: el primer objetivo es brindar a nuestros lectores un espacio para compartir experiencias lectoras, sin censurar modos de leer, ni miradas diferentes, ni géneros, títulos o autores. Por ello hemos empleado el plural, intentando reflejar que hay tantos textos como lectores los lean.
Muchas veces es más fácil definir algo por lo que no es. Quisiera contarles lo que Compartiendo Lecturas no es: en primer lugar Compartiendo Lecturas no intenta asistir al estudiante que necesita reducir a 10 renglones el argumento de un libro porque se lo piden en la escuela. Ni se trata de reproducir las contratapas de los libros. Ni copiamos y pegamos críticas literarias. En Compartiendo Lecturas los libros fueron pasando por nuestro tamiz; por eso aparece aquello que determinado texto despertó en nosotros
Como lectores, sabemos que cuando una lectura nos gustó especialmente, intentamos por todos los medios que otros también la disfruten. Así, solemos recomendar muy calurosamente ciertos libros entre amigos o familiares. Este espacio, entonces, tiene esa segunda pretensión: compartir la experiencia lectora sobre libros que hemos disfrutado y –habiendo leído el texto- recomendarlo “para que otros también los disfruten.”
El tercer uso de Compartiendo Lecturas es sin dudas su utilización como herramienta para establecer un Servicio de Recomendación Lectora. ¿Cómo es esto? Para cualquier bibliotecario de cualquier biblioteca no debe haber momento más equiparable a la sensación de acercase a un verdadero vacío que aquel en el que recibe la inevitable pregunta: “¿Qué libro me recomienda?” o “¿Qué puedo leer?” o bien “Devuelvo este libro… ¿qué otro parecido puedo leer ahora?”, “Qué autores escriben como….?” o bien “Hay algo parecido a ….?”
El vasto universo de posibilidades que se abre frente al lector que busca su libro se presenta también (en forma de abismo, muchas veces) ante el bibliotecario que tiene la responsabilidad de hallar UN libro en particular. Nuestra mente rápidamente vuela hacia la colección, pero esta es demasiado amplia para abarcarla con la memoria, y además, no hemos leídos todos los libros, claro. O sí, pero hace algún tiempo ya. Y aunque recordemos los títulos es muy posible que no logremos recordar el argumento o los temas centrales o las vicisitudes por las que transitan los personajes, o sus características principales. Pensamos en nuestros gustos personales para abordar la pregunta desde la experiencia propia, pero ¿tenemos derecho a compartir sólo aquel material que nos gusta, excluyendo así todo otro universo de materiales? Pensamos en las novedades que acaban de ingresar, esos libros nuevitos que nos tientan desde la pulcritud. Pero eso deja afuera los textos que, aunque ajados, han deleitado a generaciones enteras.
Es que el universo de “lo publicado” desde los inicios de la imprenta hasta nuestros días es abrumador en términos de cantidad y variedad en cuanto a géneros y subgéneros. Tanto para nuestros lectores como para los profesionales, la tarea de “hallar el libro justo, para el lector justo, en el momento justo” es sin dudas titánica. Pero asistirlos en esta tarea titánica es parte indelegable de nuestra misión como bibliotecarios.
Recomendar, orientar y sugerir lecturas son tres actividades bien diferenciadas que nuestro público espera de nosotros como profesionales del libro. Aunque diferentes, mucho tienen en común: se trata de actividades intelectuales sumamente complejas y llamativamente poco estudiadas, que demandan esfuerzo, preparación y las herramientas adecuadas. No es el propósito de esta comunicación ahondar en las particularidades de cada una de ellas, pero sí poner de manifiesto que, como toda actividad bibliotecológica, requieren de sistematización, capacitación, técnicas y, en el caso que nos ocupa, herramientas.
Compartiendo Lecturas intenta humildemente ese tercer desafío: constituirse en herramienta en proceso de creación permanente que nos sirva a los profesionales para lograr esa relación tan difícil que implica unir a cada lector con su libro. La tecnología nos permite construir una red de links y etiquetas entre esos posts, que funcionarán como vinculaciones entre las múltiples individualidades de las lecturas y ciertos puntos de anclaje en la individualidad de los lectores. Las relaciones entre el ser humano con los textos por un lado y de los textos con otros textos por otros, se presentan a veces esquivas. Compartiendo Lecturas es una pequeña herramienta, es dar pequeños pasos para tejer esa trama compleja entre lector, autor y textos y ofrecer luego esas agujas al lector para que él siga tejiendo las suyas propias.
Porque abrir espacios, tanto virtuales como físicos no siempre es cuestión de dinero, o dicho de otra manera, el recurso económico no es siempre una limitante para realizar lo que deseamos.
Únete a la Red de blogs y Libros
Technorati Tags: Red_de_blogs_y_libros, Compartiendo_lecturas, Compartiendo_lecturas_con_los_chicos
Filed under: 5. Blogs de "libros" on Noviembre 1st, 2007
Leave a Reply